lunes, mayo 16, 2005

Marx y la Educación Popular

¿Educación popular igual? ¿Qué se entiende por esto? ¿Se cree que en la sociedad actual (que es la de que se trata), la educación puede ser igual para todas las clases? ¿O lo que se exige es que también las clases altas sean obligadas por la fuerza a conformarse con la modesta educación que da la escuela pública, la única compatible con la situación económica, no sólo del obrero asalariado, sino también al campesino?

"Asistencia escolar obligatoria para todos. Instrucción gratuita. La primera existe ya, incluso en Alemania; la segunda, en Suiza y en los Estados Unidos, en lo que a las escuelas públicas se refiere. El que en algunos Estados de este último país sean "gratuitos" también los centros de instrucciónmedia, sólo significa, en realidad, que allí a las clases altas se les pagan sus gastos de educación a costas del fondo de los impuestos generales. Y --dicho sea incidentalmente-- esto puede aplicarse también a la "administración de justicia con caracter gratuito", de que se habla en el punto A, 5 del programa. La justicia en lo criminal es gratuita en todas partes; la justicia civil gira casi exclusivamente en torno a os pleitos sobre la propiedad y afecta, por tanto, casi únicamente a las clases poseedoras. ¿Se pretende que éstas ventilñen sus pleitos a costa del Tesoro público?

El párrafo sobre las escuelas debería exigir, por lo menos, escuelas técnicas (teóricas y prácticas), combinadas con las escuelas públicas.

Eso de "educación popular a cargo del Estado" es absolotamente inadmisible. ¡Una cosa es determinar, por medio de una ley general, los recursos de las escuelas públicas, las condiciones de capacidad del personal docente, las materias de enseñanza, etc., y velar por el cumplimiento de estas prescripciones legales mediante inspectores del Estado, como se hace en los Estados Unidos, y otra cosa, completamente distinta, es nombrar al Estado educador del pueblo! Lejos de esto lo que hay que hacer es substraer la escuela a toda influencia por parte del Gobierno y de la Iglesia. Sobre todo en el Imperio prusiano-alemán (y no vale salirse con el torpe subterfugio de que se habla de un "Estado futuro"; ya hemos visto lo que es éste), es, por el contrario, el Estado el que necesita recibir del pueblo un educación muy severa.

Pese a todo su cascabeleo democrático, el programa está todo él infestado hasta el tuétano de la fe servil de la secta lassalleana en el Estado; o --lo que no es mejor ni mucho menos-- de la superstición democrática; o es más bien un compromiso entre estas dos supersticiones, ninguna de las cuales tiene nada que ver con el socialismo.

[énfasis nuestro]
Carlos Marx, Crítica del Programa de Gotha, Editorial Progreso, Moscú, edición en español de 1979, original 1875

3 comentarios:

Luis Millán dijo...

Desde mi perspectiva existen dos posibilidades: 1) que desarrollemos un interesante diálogo respecto a la teoría marxista, y digo diálogo a despecho de una debil participación de otros profesores; 2) que mediante un tono polémico podamos incorporar a mas personas a discutir visiones que enriquezcan nuestras perspectivas críticas, las cuáles aun no han comenzado siquiera a tener tangencias, ni encuentros ni desencuentros: es así visto un comienzo desde el mero principio, desde la inactividad y pasividad crítica, todo un contrasentido . . .
Ambas posibilidades son igualmente positivas . . . ahora bien, observemos el texto que propones, La crítica al programa de Gotha . . . sin embargo, me atrevo a hacer una pequeña reflexión que someto a la consideración tuya y de quienes lean:

Desde que iniciamos la discusión sobre Marx y su trabajo, trabajo que nutre toda posterior visión crítica (y algunas no tan críticas), se produjeron lo que podríamos llamar "nudos antagónicos", mencionaré uno, creo es el más esencial: (seguir a Marx como un catecismo) ó (hacer una lectura crítica de Marx), uso los paréntesis para dar una idea lógica de "contradicción" dicho nudo produjo a finales del siglo XIX y a principios del siglo XX (no pretendo ser exacto en fechas), con ciertos ecos recientes, la figura del revisionismo, entre otros muchos intentos de repensar a Marx.
Inicio desde este punto tomando partido de lo que considero la solución marxista a dicho conflicto, y me refiero a considerarme un marxista ortodoxo desde la perspectiva de Luckacs, es decir, palabras más, palabras menos, "la ortodoxia en marxismo, es una cuestión de método", en otras palabras, sigo fiel el método marxista, el método del saber histórico concreto que incorpora elementos fundamentales sociales y económicos, rechazando cualquier ahistoricismo, la visión de los procesos desde la perspectiva dialéctica, y no, la visión fragmentaria de tomar una pequeña parte de el texto que mencionas, para justificar tu postura contraria a la intención, intención desde la totalidad, de democratizar el acceso a la educación.

El programa del partido obrero alemán, fue un intento reformista de detener el avance del movimiento obrero desde el movimiento obrero mismo, y por lo tanto, obedece a una visión concreta histórica de un estado y de unas realidades que no se acercan a nuestra visión actual. Entonces, se preguntaran, ¿de que sirve leer la crítica?, ¿se puede aprender de la historía?, respondo afirmativamente, pero no podemos cometer dos esenciales violencias:
1) Sacar ideas de su "contexto textual"; 2) Sacar a los texto de su contexto histórico para críticar lo actual con voces del ayer, son dos violencias vistas desde un mismo error metodológico . . .

Bueno, basta de habladera, leamos a la crítica, repensemos a Marx, pero no dejemos de discutir, espero respuesta . . .

Seminario de Pedagogía Crítica dijo...

Los textos de Marx son los textos de Marx. Yo no los escribí, los escribió Marx. Yo no puedo decidir qué pensaba Marx, sólo Marx puede decir lo que Marx pensaba. Marx escribió lo que escribió en un momento histórico determinado y con un propósito bien claro. Leamos a Marx TODO, completo, con sus aciertos y sus errores. Yo no puedo desechar textos de Marx y escoger sólo los que se adapten a lo que yo quiero entender que Marx dijo. La lectura crítica de Marx es nuestro reto. ¿O es qué no se puede criticar a Marx? ¿Es qué los escritos de Marx son un catecismo?

Yo no estoy promoviendo una visión fragmentaria de la obra de Marx, yo estoy presentando fragmentos de la obra de Marx donde el habla de educación y enseñanza para promover una discusión. Está en cada uno de nosotros leer las obras completas, yo no las puedo transcribir completas en el blog por diversas razones.

Yo no entiendo de donde sacas la idea de la "violencia". Yo expliqué en el inicio de la sección "Freire día a día" las razones que llevaban a la publicación de fragmentos en lugar de obras completas. SE supone que discutiríamos estos asunto en profundidad en las sesiones del Seminario. Además, no se a que te refieres cuando hablas de "críticar lo actual con voces del ayer". Creo que estas anticipando cosas que no están en el texto de Marx.

El punto de fondo me parece que se refiere al papel del Estado en la educación del pueblo, de la clase obrera. Hay diversos escritos de Marx, Engels, Lenin, etc. donde podemos ver la concepción marxista del Estado. Hay diversos escritos de esos mismos autores sobre el papel del Estado en la educación y enseñanza de la clase obrera. Puede ser que a ti no te gusten esos escritos, puede ser que encuentres que no interpretan adecuadamente aspectos de la realidad venezolana actual, eso es otro problema. Si queremos polemizar sobre lo actual basándonos en las "voces de ayer" podríamos discutir la bigrafía de Simón Bolivar escrita por Marx y decidir si Bolivar fue o no revolucionario. ¿Es ese el punto?

Reitero que para mi el debate se centraria en el asunto del Estado Docente vs. la Sociedad Educadora. El concepto de Sociedad Educadora es porpuesto por los neoliberales, mientras que el concepto de Estado Docente fue promivida en nuestro país por el reformista adeco Luis Beltrán Prieto Figueroa. ¿Cuál sería la propuesta en este sentido desde la perspectiva de una Pedagogía Crítica? Una primera respuesta obvia es que ninguna de las dos opciones pereciera la correcta. El reto es construir esa otra opción.

Luis Millán dijo...

Responderé por partes, por las ideas que expresas en cada párrafo, donde entre cosas muy buenas que dan vida a la discusión, arrimas otras donde "dices que dije algo", porque una forma de atribuirme ideas ajenas es el uso de preguntas cargadas: "¿O es qué no se puede criticar a Marx?" "¿Es qué los escritos de Marx son un catecismo?". En lo que voy a involucrarme es en una discusión sobre Marx y su pertinencia actual, y tal decisión se hermana de tu idea: "Leamos a Marx TODO, completo, con sus aciertos y sus errores". Yo acompaño la crítica a Marx, lo que ataco también es la crítica fragmentaria de Marx, y si bien explicas la necesidad de recurrir a fragmentos, quizá para hacernos las cosas más fáciles (tendrá que ver con la floja participación de los restantes profesores), podemos decir que lo que no aparece de lo textos también existe, y hay que hacer mención de esto, por que la omisión es tambien punible, más aún si destacas fragmentos de los fragmentos, dándole así intencionalidad, porque amigo, en cosas de discusión y política, no creo en inocencias.

"Los textos de Marx son los textos de Marx. Yo no los escribí, los escribió Marx", más aun diría yo, "lo que escribió Marx no se aplica a nuestra realidad actual" y desde aquí puedes releer todo lo escrito en mi anterior comentario . . . por lo tanto, esta de más decir que critico a Marx y a quien lo usa. Mi afinidad con Marx, cosa que también dije anteriormente, se relaciona al método y a su concreción histórica.

Cuando me refiero a "criticar los actual con voces del ayer", me refiero al hecho específico de ser el estado alemán de la época de la crítica, un estado particular muy distinto al actual, de allí la violencia, ¡no una violencia física por favor!, sino una violencia argumentativa, el estado docente marco del programa obrero no es de ninguna manera parecido a lo actual. Propuse, a raiz de tu propuesta para leer los manuscritos, retomar las páginas anteriores, es allí donde Marx delínea las primeras aristas de su teoría de la alienación, sin embargo, de allí saltamos a la crítica del programa de Gotha . . . no se, no creo que el avance apresurado por fragmentos a tal velocidad deje espacio para la discusión.

Fijate en el siguiente fragmento tuyo: "Si queremos polemizar sobre lo actual basándonos en las "voces de ayer" podríamos discutir la bigrafía de Simón Bolivar escrita por Marx y decidir si Bolivar fue o no revolucionario. ¿Es ese el punto?" ¿Yo quiero polemizar sobre lo actual con las "voces del ayer"?, por favor, si eso es lo que te reclamo, ¿como me acusas de lo que te estoy criticando?, ¿no sabes que todos los comentarios están a la vista?, es ese exactamente el punto sobre el que te llamo lña atención, ¿y tu me lo endosas a mí?, disculpa, eso es lo que llamo violencia . . .

Construyamos opciones, atrevánse, intervengan, discutamos . . . espero respuesta.