martes, junio 28, 2005

Revolución Bolivariana y Educación Conservadora

Julio Mosquera

Muchas veces he citado las palabras de Paulo Freire donde señala que si las políticas y prácticas de un partido conservador y las de un partido progresista son similares entonces alguno de los dos está equivocado. Parafraseando a Freire digo que si las políticas y prácticas educativas del Gobierno Bolivariano y las del Banco Mundial-UNESCO se parecen alguno de los dos está equivocado. Creer en lo contrario es aceptar que existe una educación neutra.

En un acto de presentación de logros de los Liceos Bolivarianos, en el cual estaba el Presidente Chávez, pude observar como se ha internalizado el discurso educativo neoliberal del Banco Mundial-UNESCO. Tanto los miembros del gobierno, como los estudiantes, los padres y los profesores repetían constantemente la receta del “conocer, hacer, ser y convivir”. Ese discurso pedagógico se instauró en nuestro país durante la reforma educativa Caldera-Cárdenas financiada con créditos del BID y del BM, y dirigida ideológicamente por el discurso del Banco Mundial-UNESCO.

En la Fundamentación del Diseño Curricular del Nivel de Educación Básica (Ministerio de Educación, 1997), implantado por Caldera, encontramos las dimensiones del aprender a: “Ser-Conocer-Hacer-Vivir juntos” como parte de la Base Filosófica. La misma receta repetida hasta el cansancio en el acto de los Liceos Bolivarianos. La pregunta que surge es: ¿Tienen la “Educación Bolivariana” y la propuesta educativa neoliberal la misma base filosófica?

Ya observábamos la falta de desarrollo de una pedagogía revolucionaria desde la aparición del famoso, y ahora olvidado, PEN elaborado por Carlos Lanz y sus colaboradores. El PEN se caracteriza por un lenguaje político incendiario y por un discurso pedagógico conservador. Allí también se conservan las líneas gruesas de la propuesta pedagógica neoliberal difundidas en el país durante el segundo gobierno de Caldera.

Esta situación nos revela la urgencia de desarrollar un discurso pedagógico revolucionario y divulgarlo entre educadores, políticos, estudiantes y padres.

7 comentarios:

Luis Enrique Millán dijo...

Saludos a los amigos del blog, saludos a Julio y a Wladimir. Comparto la búsqueda de los fundamentos filosóficos del planteamiento bolivariano, partiendo de la idea evidente según la cual una coincidencia en ciertas ideas no fundamenta una coincidencia en políticas y prácticas, asi que hay que hilar fino . . .
La preocupación por elaborar una vertiente, con la personalidad de nuestro proceso, de la pedagogía crítica es una necesidad claramente, sin embargo al respecto no puedo dejar de mostrar mi preocupación por un discurso preñado de lo teórico pero ausente del sesgo práctico . . . ¿donde viene la ruptura?, ¿qué estamos dispuestos a sacrificar?, ¿que vamos a proteger?. La búsqueda supone una ruptura, una reelaboración de las teorías, una neoposicionamiento, ¿somos marxistas? no se, no lo creo, hemos tomado algunas cosas de Marx y hemos sido descuidados con los contextos, nuestro discurso sigue siendo un ristra de citas y de visiones foraneas, mientras que afuera, en la calle, se da la verdadera pelea . . .
El problema semántico del "aprender" lo que sea, a vivir, a respetar, a cuidar, a convivir, a reaprender, etc, se concreta en la realidad y nos supera, la gente convive, respeta, aprende, y así, da concreción, llena de materia a posturas que, únicamente fuera de contexto se parecen . . . ya veremos si es Freire el equivocado al ser citado por todos, por progresistas y conservadores.

Wladimir Serrano Gómez dijo...

Ciertamente las ideas de Paulo Freire son citadas y forman la base de planteamientos pedagógicos tanto en educadores progresistas como en los conservadores, basta recordar las palabras que al respecto expresó Peter McLaren en su conferencia en la UCV (2005). En los últimos son sólo discurso, en cambio, en los primeros son parte de la práctica. Creo que esto tiene que ver con la división o separación que algunos pedagogos hacen de la teoría y la práctica, lo cual extienden, incluso, al romper la relación dialéctica hombre-mundo que sostuvo Freire.
Es claro que en la presentación de los logros de los Liceos Bolivarianos se hizo referencia al "ser", "hacer" y "convivir". Sin embargo, pienso que aunque se han utilizado los términos del Informe Delors, de la UNESCO, su contenido es distinto. Con ello no avalo el uso de estos términos, pero creo que podemos evaluarlos observando un poco más allá.
Ante la "urgencia de desarrollar un discurso pedagógico revolucionario" en nuestro país pienso que no podemos olvidar la relación dialéctica teoría-práctica, sujeto-objeto, hombre-realidad. Nuestra práctica es o debe ser un fundamento para la transformación de la que hablamos.

Julio Mosquera dijo...

Luis señala que "hay que hilar fino" para no confundirse con la "coincidencia en ciertas ideas". Mi comentario no se refiere a "ciertas ideas", se refiere a las ideas básicas en que se fundamenta el currículo de los Liceos Bolivarianos. Se pueden leer los documentos de la reforma de Caldera-Cárdenas, redactados bajo la guía ideológica del Banco Mundial y otras agencias internacionales, que "El perfil se organiza en torno a los cuatro aprendizajes fundamentales el Aprender a ser; Aprender a conocer; Aprender a convivir y Aprender a hacer en los cuales se integran las competencias cognitivas-afectivas a objeto de lograr una formación integral y holística del educando" (ME, 1997, p. 55). En un tríptico del MED titulado "La EDucación Bolivariana", sin fecha, se declara que "... Se concibe la educación como Continuo Humano que atiende los procesos de enseñanza y aprendizaje como unidad compleja de naturaleza humana total e integral, ..." y agrega que "La educación integral como continuo humano y de desarrollo del ser social, fortalece la calidad formal y profundiza la calidad política, los ejes integrados y progresivos son considerados para todas las etapas del desarrollo y adecuados a escalas para concretar en el ser, el saber, hacer y convivir ..." Yo encuentro enormes coincidencias entre ambos pasajes aunque se usen algunos términos "novedosos" en el segundo. Peor aún, en el segundo se incluye la cantaleta de la "calidad". Sigo defendiendo la idea de desarrollar un discurso pedagógico crítico que no se base en las ideas y términos del pensamiento pedagógico que ha predominado en Venezuela en los últimos cuarenta años y más.
Creo que en la calle, la gente más bien se arrecha, se indigna. Te doy un ejemplo. La semana pasada recorrí algunas unidades educativas oficiales en Guatire en busca de un cupo para mi hijo mayor. Resultado: No hay cupo. Resulta que en Guatire no hay suficientes unidades educativas oficiales para que se cumpla el mandato constitucional de la educación gratuita y obligatoria hasta la Educación Media Diversificada. Eso arrecha. En una de esas unidades educativas hay seis secciones de Noveno Grado de EB y cuatro secciones de Primer Año de EMDP. Es decir, que automáticamente unos setenta estudiantes quedarán excluidos del sistema educativo si no pueden pagar una matrícula en una unidad educactiva privada. Las cuales abundan en Guatire. Eso indigna. Tienes razón, es precisamente allí en la calle que está la pelea. Es al lado de esos setenta y más muchachos y muchachas que está la pelea, sería ridículo que les dijera que tiene que aprender a convivir cuando tienen que aprender a revelarse. Resolver esa situación está fuera de mi alcance, puedo ayudar a desarrollar un discurso que lleve a plantearse soluciones. Creo que los liceso bolivarianos no son la respuesta adecuada para resolver el problema anterior. De seguir como vamos, se necesitaran muchso pero muchos años de misión Robinson II, de Misión Ribas, etc. para poder saldar la deuda social que seguimos creando. La solución a ese problema es la creación de nuevos espacios de aprendizaje dentro de las unidades educativas actuales que permitan la prosecución de los estudiantes en los grados o años anteriores. Actualmente no se está evitando la exclusión. Por otro lado, la formación de profesores integrales de ciencias y matemáticas podría ayudar a solventar la situación.
Sobre el pensamiento de Freire puedo decir que al igual que ha pasado con otros pedagogos algunos autores de derecha se han apropiado de algunas de sus ideas y las han despojado de su sentido político. El método de alfabetización de Paulo Freire realmente no lo han podido usar los dictadores y otros gobiernos de derecha, por el contrario ellos lo han combatido con las ideas y las armas. El propio Freire fue perseguido en Brasil y en otros países por sus ideas y métodos pedagógicos. Freire comprendió que la educación no es neutra, que no hay una "tecnología" educativa que le sirviera igual a Pinochet que a Allende. Tienes razón, hay que hilar fino para darse cuenta de esas sutilezas.
No estoy proponiendo que asumamos las ideas de Freire a toda costa y sin críticas. Sería absurdo.

Anónimo dijo...

¡Hola!
Voy a meter la cuchara en esta discusión porque considero imperdonable que entre revolucionarios se discuta sin buscar la sinergia que debe caracterizarnos.
Considero que todo lo dicho se dice desde el amor y la pasión que genera la necesidad de tener un sistema educativo que sirva para la liberación del ser humano.
Si algo necesitamos para seguir discutiendo de manera fructífera es una buena teoría que nos permita desarrollar una excelente práctica. Esa teoría por supuesto tiene que establecer mecanismos que permitan realimentarla de la práctica con miras a mejorarla, a aumentar sus bondades.
Para criticar el currículo que está implementando el MEyD, debemos pasar de las consignas e ir al contenido y la teoría que lo sustenta.
¿Cuál teoría sustenta ese currículo?, yo no lo conozco, las etiquetas no me preocupan.
Sería bueno saber si el MEyD tiene o usa alguna base teórica para generar su propuesta curricular. Antes de criticarla debemos conocerla. Creo que deberíamos invitar a alguien a que nos la expusiera o a buscarla en los documentos base de la propuesta curricular.
Por otro lado, deberíamos hacer una propuesta sustentada en una teoría que permita la construcción de una propuesta curricular revolucionaria.
Propongo que usemos los componentes del currículo según niveles y dimensiones que propone Luis Rico:

Ahora bien, le propongo al grupo que en primer lugar discutamos este modelo y veamos si nos sirve para enmarcar la Pedagogía Crítica y crear una metodología de análisis que nos permita criticar la propuesta Bolivariana, la Cubana y cualquier otra.

Ángel Míguez

Ángel Míguez dijo...
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Ángel Míguez dijo...

VEamos si así se entiende la tabla:

Dimensiones del Currículo
1ª dimensión Cultural – Conceptual/ 2ª dimensión Cognitiva o de Desarrollo/ 3ª dimensión Ética o Formativa/ 4ª dimensión Social
Niveles Planificación para los profesores Contenidos/ Objetivos/ Metodología/ Evaluación
Sistema Educativo Conocimientos/ Alumno/ Profesor/ Aula
Disciplinas Académicas Epistemología e Historia de la Matemática/ Teorías del Aprendizaje/ Pedagogía/ Sociología
Teleológico o de finalidades Fines Culturales/ Fines Formativos/ Fines Políticos/ Fines Sociales

Ángel Míguez dijo...

Bueno el que la quiera se la evio por correo-e amiguez@cantv.net