martes, junio 14, 2005

"Sociedad del Conocimiento" y Pedagogía Crítica

Mientras construimos una pedagogía crítica propia tenemos que responder a propuestas en la mesa sobre la educación. Todos hemos oído la trillada cantaleta de la "sociedad del conocimiento" y la necesidad de adaptarnos a esa nueva realidad. La UNESCO, el Banco Mundial y otras agencias internacionales promueven constantemente el discurso de la sociedad del conocimiento. Desde ese discurso se nos plantea un dilema: o nos adaptamos a la sociedad del conocimiento o permaneceremos como países atrasados (Beech, 2005). Los funcionarios de nuestros ministerios de educación han comprado ese discurso completo. Una manifestación del síndrome de la “sociedad del conocimiento” es la mistificación de las computadoras y de la internet y sus beneficios, no comprobados, a la educación. Recientemente, unos investigadores alemanes concluyeron, basándose en resultados del estudio PISA, que la disponibilidad de computadoras en el hogar, la dotación en computadoras para las escuelas y el número de horas de uso de las computadoras es inversamente proporcional al rendimiento escolar medido por las pruebas de PISA. Volvamos al tema que nos ocupa.

Beech (2005) sostiene que las políticas educativas implantadas en Nuestra América, adopción servil por nuestros funcionarios de las políticas de la UNESCO y del Banco Mundial entre otros, responden a una lógica equivocada. No se trata de adaptarnos para sobrevivir. Se trata de, como señala Beech (2005), de participar en la construcción de las economías del conocimiento. En el caso específico de Venezuela se nos ha planteado el reto de construir una economía socialista del conocimiento.

En términos generales está discusión nos lleva al asunto del papel de la educación como preservadora de una cultura, en la adaptación a nuevos retos o en la construcción de nuevas realidades sociales y económicas.

Recomiendo la lectura del articulo:

Jason Beech, (2005). Sociedad del conocimiento y política educativa en Latinoamérica: invirtiendo los términos de la relación. Disponible en: http://www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=hemeroteca.
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2 comentarios:

Wladimir Serrano Gómez dijo...

Junto a la idea de “sociedad del conocimiento” se encuentra la de “sociedad de la información”. Se ha manejado la tesis de que en una sociedad así, tal como describen a la actual, se salvan las desigualdades en tanto que todos tienen acceso a la información (a través de los múltiples medios: Internet, etc.) (Naisbitt, 1994); sin embargo, esta tesis puede desvelarse falsa si se observa que no todos tienen acceso a éstos, o bien, como argumentó Flecha (1994): la igualdad de oportunidades es una manera de legitimar las desigualdades existentes. Pensemos, por ejemplo, en el acceso a nuestras universidades. Esta tesis, la de la sociedad de la información se sustenta en la adaptación del hombre al mundo, incluidas sus desigualdades y estructuras opresoras. Es por ello que comparto la idea de que el proyecto debe ser la construcción de nuevas realidades sociales y económicas.

Naisbitt, (1994). Global paradox. Londres: Nicolas Brealey publishing.
Flecha, (1994). Las nuevas desigualdades educativas. En: M. Castells, R. Flecha, P. Freire, H. Giroux, D. Macedo y P. Willis, Nuevas perspectivas críticas en educación, (pp. 55-82), Barcelona: Paidós.

Antonino dijo...

Yo pienso que la "sociedad del conocimiento" no es tal, ya que las desigualdades continúan, el venezolano promedio no tiene o está muy limitado desde el punto de vista sociocultural, ya que no hay un real acceso y oportunidad de desarrollarse como lo exige una verdadera sociedad de ese tipo. Son muchos los años desperdiciados en los diversos aspectos de nuestra sociedad y de ahí que, al menos por ahora, no exista una cultura educativa hacia el trabajo comunitario, social, el compartir conocimientos y experiencias para construir una verdadera sociedad, donde todos tengan la oportunidad. Los proyectos educativos actuales tratan de encaminarse en ese sentido, pero una cosa es el papel y otra es la práctica, por lo que veo que aún queda mucho camino por recorrer para lograr ese equilibrio entre sociedad y conocimiento.