martes, julio 19, 2005

Detener el discurso de la derecha en educación

Julio Mosquera

Michael Apple (2001) alerta sobre la necesidad que tenemos los profesores de izquierda de detener el avance del discurso de la derecha en educación. Apple señala que la derecha recurre al sentido común, a lo cotidiano, para conectarse con los problemas que tocan directamente a la gente. A partir de allí elabora un discurso sencillo, llano, que le permite llegar a muchos y que se internalice ese discurso.

En Venezuela esa estrategia de la derecha ha funcionado a la perfección. Durante el segundo gobierno de Caldera, el Ministro de Educación Cárdenas, quien fuera rector de la UPEL, se convirtió en el principal vocero de la derecha en materia de educación. Éste comienza, al igual que en otros países, a denunciar un fraude en la educación pública. De esta manera se destruye la credibilidad en la educación pública. Una vez que se logra convencer a la gente que la educación pública no sirve, empienzan a plantear soluciones. Una de las más notables es que el Estado debe dejar de participar directamente en la educación. Éste sólo sería el financiador el sistema, el cual sería mucho mejor si fuera manejado por empresarios privados. Recordemos que la privatizaciòn, contrario a lo que nos hacen creer, es la transferencia de los dineros públicos a manos privadas. Claro que la derecha no puede ser tan directa en sus argumentos. Su trabajo comienza por municipalizar la educación, transferir las competencias educativas a los Estados y los Municipios. Este proceso de descentralización llevaría lentamente al desmejoramiento de las condiciones laborales de los docentes. Ese proceso de deterioro de las condiciones laborales de los maestros y profesores ya lo estamos viendo en Chile y en Argentina.

Ese proceso de privatización es enmascarado bajo el argumento de la lucha por la "educación para todos" propuesta desde la UNESCO y otras agencias internacionales. Por tanto, el discurso de la derecha estaba dominado por propuestas como las siguientes: aumento del presupuesto de educación por encima del 7% del PIB, aumento del número de días en el año escolar, aumento de la jornada escolar a todo el día, repartición de meriendas y comidas en las escuelas, etc. Todas propuestas "inocuas", "apolíticas". Estas propuestas eran muy llamativas, sencillas y de sentido común. Tal ha sido el impacto de estas propuestas que hasta educadores de izquierda las defienden como suyas. Se habla incluso de un consenso en materia educativa. Este consenso ha llevado a que el discurso de la derecha se mantuviera en nuestra Constitución de 1999 y predomine en el proyecto de Ley Orgánica de Educación aprobada en primera discusión en la Asamblea Nacional. Ese consenso en torno a las ideas de la derecha demuestra una falta de iniciativa de la izquierda y es expresión de una derrota ideológica. Demuestra también que los pedagogos de izquierda poco se basan en la investigación educativa. Tenemos evidencias, que podríamos denominar científicas, que ponen en duda el efecto educativo positivo de dar comidas en las escuelas. Tal vez la tarea de la alimentación tengamos que dejarla a los hogares organizados para tal fin. La alimentación no se puede reducir al momento en que se come, ni sólo a lo que se come. La alimentación como toda actividad humana es mucho más compleja, es parte del todo histórico-cultural. Dejemos este tema hasta aquí.

Otro aspecto del discurso de la derecha es su caracterización de la familia como base o centro de la educación. Aquí también la izquierda ha caido en la trampa. En una nota anterior, siguiendo al pedagogo argentino Santiago Rocca, propuse que hablaramos del hogar como alternativa a la familia. De otra forma tendríamos que estar explicando todo el tiempo que queremos decir por "familia", en qué se diferencia del concepto de "familia" menjado por Primero Justicia o el Opus Dei. Si nos aferramos al concepto tradicional de familia, tendríamos que declarar desventajados a la gran mayoría de niños que asisten a las escuelas públicas del país. Muchos niños y niñas se crían en ambientes muy cálidos y amorosos aunque no estén presentes el padre y la madre de la familia heterosexual cristiana. Esos ambientes donde vive el niño o la niña, donde recibe alimentación, cuidado diario personal, amor, buenos ejemplos, etc., es el hogar. No nos importa quién vive con esos niños o niñas, no nos importa si es su abuela, su tío, el marido de su mamá, un vecino, etc. Nos importa realmente la "bondad" de ese entorno con el niño. Muchas veces los niños y niñas tiene el verdadero hogar lejos de su familia.

Por último, tenemos que el término calidad se ha incrustado en lo más profundo de nuestro pensamiento educativo. Nadie quiere dejar de hablar de calidad, La izquierda se defiende y grita que también quiere escuelas de calidad. Algunos alegan que se trata de otra calidad la cual no es la misma que la del Banco Mundial. Propongo que en lugar de "calidad" hablemos de "bondad". ¿Qué es la bondad? En el DRAE se define la bondad como "cualidad de bueno", "natural inclinación a hacer el bien", "acción buena", "blandura y apacibilidad de genio" y "Amabilidad de una persona respecto a otra. U. como fórmula de cortesía". Partiendo de esta definición de bondad podemos elaborar un discurso pedagógico alternativo al de la derecha basado en el concepto de "calidad". La bondad se construye sobre la base del amor, de la amabilidad, de lo bueno y de la "blandura y apacibilidad de genio". El énfasis se pone en cuánto bien se hace, en la acción buena del sistema educativo, en favor de los niños y niñas. No importa el número de computadoras hay en la escuela, asunto muy usado para ganar votos, lo importante es las acciones buenas que se hacen con esas computadoras, la bondad en su uso. Por allí creo que desarrollaríamos un discurso pedagógico más acorde con el espíritu de nuestra Constitución.

En fin, es necesario desarrollar un discurso alternativo que detenga el discurso de la derecha en educación. El problema semántico tampoco se arreglaría hablando de familia bolivariana. No se puede desarrollar un discurso pedagógico de izquierda abusando del adjetivo bolivariano. Creo que por esa vía no llegaríamos muy lejos. Hay que devanarse los sesos, tal como hace la derecha, para construir un nuevo lenguaje que permita construir la escuela para el socialismo del Siglo XXI. En este corto artículo he propuesto hablar del hogar, en lugar de la familia, y de la bondad, en lugar de la calidad, como elementos para construir un lenguaje alternativo de izquierda que nos permita detener el avance de la derecha.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿que significa Michael Apple (2001)? cula es le nombre del paper o libro

Anónimo dijo...

Spend some time out in nature in Arkansas during spring break 2009.
Rajasthani folk dance, music and plays feature importantly in this fest which is held over a period
of three days. Ashley looked festive with her blonde hair and bright pink tips.


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