Julio Mosquera
Muchas veces he citado las palabras de Paulo Freire donde señala que si las políticas y prácticas de un partido conservador y las de un partido progresista son similares entonces alguno de los dos está equivocado. Parafraseando a Freire digo que si las políticas y prácticas educativas del Gobierno Bolivariano y las del Banco Mundial-UNESCO se parecen alguno de los dos está equivocado. Creer en lo contrario es aceptar que existe una educación neutra.
En un acto de presentación de logros de los Liceos Bolivarianos, en el cual estaba el Presidente Chávez, pude observar como se ha internalizado el discurso educativo neoliberal del Banco Mundial-UNESCO. Tanto los miembros del gobierno, como los estudiantes, los padres y los profesores repetían constantemente la receta del “conocer, hacer, ser y convivir”. Ese discurso pedagógico se instauró en nuestro país durante la reforma educativa Caldera-Cárdenas financiada con créditos del BID y del BM, y dirigida ideológicamente por el discurso del Banco Mundial-UNESCO.
En la Fundamentación del Diseño Curricular del Nivel de Educación Básica (Ministerio de Educación, 1997), implantado por Caldera, encontramos las dimensiones del aprender a: “Ser-Conocer-Hacer-Vivir juntos” como parte de la Base Filosófica. La misma receta repetida hasta el cansancio en el acto de los Liceos Bolivarianos. La pregunta que surge es: ¿Tienen la “Educación Bolivariana” y la propuesta educativa neoliberal la misma base filosófica?
Ya observábamos la falta de desarrollo de una pedagogía revolucionaria desde la aparición del famoso, y ahora olvidado, PEN elaborado por Carlos Lanz y sus colaboradores. El PEN se caracteriza por un lenguaje político incendiario y por un discurso pedagógico conservador. Allí también se conservan las líneas gruesas de la propuesta pedagógica neoliberal difundidas en el país durante el segundo gobierno de Caldera.
Esta situación nos revela la urgencia de desarrollar un discurso pedagógico revolucionario y divulgarlo entre educadores, políticos, estudiantes y padres.
martes, junio 28, 2005
miércoles, junio 15, 2005
Pedagogía Crítica y la Declaración de la UNESCO
Julio Mosquera
Para la UNESCO:
“Concretizar una abstracción desarrollando las capacidades de los particulares y de las sociedades que trabajarán para un futuro viable es un proyecto que por esencia compete a la educación. En realidad los cuatro principios de la realización de un desarrollo humano durable enunciados en la Cumbre mundial para el desarrollo sostenible de 2002 pueden compararse a los cuatro pilares de la educación descritos en el Informe Delors.
Lograr con éxito un Desarrollo Sostenible exige :
Estar consciente del desafío
Tener una responsabilidad colectiva y una cooperación constructiva
Ejercer una acción voluntarista
Creer en la dignidad de todos los seres humanos, sin excepción
La educación da capacidades para:
Aprender a conocer
Aprender a vivir juntos
Aprender a hacer
Aprender a ser.
Esto prueba que la educación es el agente determinante de la transición hacia el desarrollo sostenible, por su poder de hacer progresar las capacidades de las personas y de transformar en realidades sus aspiraciones concernientes a la sociedad.[...]
Eso representa una visión nueva de la educación, visión que ayuda a las personas de toda edad a comprender mejor el mundo en el cual viven, tomando consciencia de la complejidad y de la interdependencia de los problemas tales como la pobreza, el consumo exagerado, la deterioración del entorno y el deterioro de las ciudades, el crecimiento de la población, la salud, los conflictos y las violaciones de los derechos que amenazan nuestro futuro. Esta visión de la educación exige una perspectiva holística e interdisciplinaria para hacer progresar el saber y las capacidades necesarias para un futuro viable, así como un cambio de valores, de comportamientos y de modos de vida. Eso nos obliga a repensar nuestros sistemas, nuestras políticas y nuestras prácticas educativas, de tal manera que cada uno, joven o adulto, sea capaz de tomar decisiones y actuar según esquemas apropiados a su cultura y a su entorno con el fin de resolver problemas que amenazan nuestro futuro común. De esta manera las personas de cualquier edad pueden tener las capacidades de concebir y evaluar perspectivas mejoradas de un futuro durable y de concretizarlas trabajando de manera creativa, de común acuerdo con los demás.” Tomado de: http://portal.unesco.org/education/es/ev.php-URL_ID=27542&URL_
DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html
Para los ideólogos de la UNESCO todo lo anterior es posible dejando intacto el sistema capitalista. A estos les interesa ocultar que los males que aquejan a los sistemas educativos actuales, la promoción de determinados valores a través de los grandes medios de comunicación, etc. son estructurales a las sociedades capitalistas.
El reto que se nos impone es elaborar un discurso alternativo al de la UNESCO. Nuestro Gobierno Bolivariano decidió hablar de “desarrollo endógeno” en lugar de “desarrollo sostenible” como prefiere la UNESCO. ¿Qué significa desarrollo endógeno en el caso de nuestro sistema escolar? Tendremos que dar respuestas a esta pregunta. Por ahora adelanto una alternativa a los cuatro archi-trillados principios de Delors. Recordemos que la cartilla de la UNESCO nos obliga a definir los fines de la educación como el desarrollo de las capacidades para: Aprender a conocer, Aprender a vivir juntos, Aprender a hacer y Aprender a ser. Si aceptamos sin crítica estos principios estaríamos claudicando ante los entes internacionales y renunciando al desarrollo de una pedagogía crítica propia.
Tratemos cada uno de estos principios. El “aprender a conocer” es elaborado desde la perspectiva de la sociedad del conocimiento. Desde ésta se trata de adaptarnos al conocimiento producidos por otros, de lo contrario nunca saldremos del subdesarrollo. Además, este principio es presentado de manera aséptica, neutra. Se trata más bien de apropiarnos del conocimiento que consideremos útil o importante, de producir el conocimiento que necesitamos desde nuestra propia realidad. El problema no está en “aprender a conocer”, el problema está en tener el control de la decisiones culturales que llevan a elegir aquello que se quiere conocer y cómo se conoce. El conocer no está aislado de la relaciones de poder.
“Aprender a vivir juntos”, para eso no necesitamos la escuela. Nuestros antepasados pueden darle lecciones a Delors sobre el convivir. Este principio promueve la paz de clases. El problema de las sociedades capitalistas, de la injusticia, no es un problema del capitalismo sino que no sabemos vivir juntos. No caeremos en esa trampa de Delors.
“Aprender a hacer”, contrario al principio marxista de la unidad de la práctica y la teoría, Delors separa a ambos. Por un lado señala que hay que aprender a conocer y por otro lado señala que hay que aprender a hacer. Nosotros no aceptamos esta separación entre el hacer y el conocer. En otro momento elaboraremos algunas ideas acerca de la teoría de la actividad y sus implicaciones para la educación.
“Aprender a ser”, otra separación absurda. El ser humano es, hace y aprende, no se puede separar en compartimientos. Elaboraremos sobre esto más adelante.
Les invito a continuar con la discusión.
Para la UNESCO:
“Concretizar una abstracción desarrollando las capacidades de los particulares y de las sociedades que trabajarán para un futuro viable es un proyecto que por esencia compete a la educación. En realidad los cuatro principios de la realización de un desarrollo humano durable enunciados en la Cumbre mundial para el desarrollo sostenible de 2002 pueden compararse a los cuatro pilares de la educación descritos en el Informe Delors.
Lograr con éxito un Desarrollo Sostenible exige :
Estar consciente del desafío
Tener una responsabilidad colectiva y una cooperación constructiva
Ejercer una acción voluntarista
Creer en la dignidad de todos los seres humanos, sin excepción
La educación da capacidades para:
Aprender a conocer
Aprender a vivir juntos
Aprender a hacer
Aprender a ser.
Esto prueba que la educación es el agente determinante de la transición hacia el desarrollo sostenible, por su poder de hacer progresar las capacidades de las personas y de transformar en realidades sus aspiraciones concernientes a la sociedad.[...]
Eso representa una visión nueva de la educación, visión que ayuda a las personas de toda edad a comprender mejor el mundo en el cual viven, tomando consciencia de la complejidad y de la interdependencia de los problemas tales como la pobreza, el consumo exagerado, la deterioración del entorno y el deterioro de las ciudades, el crecimiento de la población, la salud, los conflictos y las violaciones de los derechos que amenazan nuestro futuro. Esta visión de la educación exige una perspectiva holística e interdisciplinaria para hacer progresar el saber y las capacidades necesarias para un futuro viable, así como un cambio de valores, de comportamientos y de modos de vida. Eso nos obliga a repensar nuestros sistemas, nuestras políticas y nuestras prácticas educativas, de tal manera que cada uno, joven o adulto, sea capaz de tomar decisiones y actuar según esquemas apropiados a su cultura y a su entorno con el fin de resolver problemas que amenazan nuestro futuro común. De esta manera las personas de cualquier edad pueden tener las capacidades de concebir y evaluar perspectivas mejoradas de un futuro durable y de concretizarlas trabajando de manera creativa, de común acuerdo con los demás.” Tomado de: http://portal.unesco.org/education/es/ev.php-URL_ID=27542&URL_
DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html
Para los ideólogos de la UNESCO todo lo anterior es posible dejando intacto el sistema capitalista. A estos les interesa ocultar que los males que aquejan a los sistemas educativos actuales, la promoción de determinados valores a través de los grandes medios de comunicación, etc. son estructurales a las sociedades capitalistas.
El reto que se nos impone es elaborar un discurso alternativo al de la UNESCO. Nuestro Gobierno Bolivariano decidió hablar de “desarrollo endógeno” en lugar de “desarrollo sostenible” como prefiere la UNESCO. ¿Qué significa desarrollo endógeno en el caso de nuestro sistema escolar? Tendremos que dar respuestas a esta pregunta. Por ahora adelanto una alternativa a los cuatro archi-trillados principios de Delors. Recordemos que la cartilla de la UNESCO nos obliga a definir los fines de la educación como el desarrollo de las capacidades para: Aprender a conocer, Aprender a vivir juntos, Aprender a hacer y Aprender a ser. Si aceptamos sin crítica estos principios estaríamos claudicando ante los entes internacionales y renunciando al desarrollo de una pedagogía crítica propia.
Tratemos cada uno de estos principios. El “aprender a conocer” es elaborado desde la perspectiva de la sociedad del conocimiento. Desde ésta se trata de adaptarnos al conocimiento producidos por otros, de lo contrario nunca saldremos del subdesarrollo. Además, este principio es presentado de manera aséptica, neutra. Se trata más bien de apropiarnos del conocimiento que consideremos útil o importante, de producir el conocimiento que necesitamos desde nuestra propia realidad. El problema no está en “aprender a conocer”, el problema está en tener el control de la decisiones culturales que llevan a elegir aquello que se quiere conocer y cómo se conoce. El conocer no está aislado de la relaciones de poder.
“Aprender a vivir juntos”, para eso no necesitamos la escuela. Nuestros antepasados pueden darle lecciones a Delors sobre el convivir. Este principio promueve la paz de clases. El problema de las sociedades capitalistas, de la injusticia, no es un problema del capitalismo sino que no sabemos vivir juntos. No caeremos en esa trampa de Delors.
“Aprender a hacer”, contrario al principio marxista de la unidad de la práctica y la teoría, Delors separa a ambos. Por un lado señala que hay que aprender a conocer y por otro lado señala que hay que aprender a hacer. Nosotros no aceptamos esta separación entre el hacer y el conocer. En otro momento elaboraremos algunas ideas acerca de la teoría de la actividad y sus implicaciones para la educación.
“Aprender a ser”, otra separación absurda. El ser humano es, hace y aprende, no se puede separar en compartimientos. Elaboraremos sobre esto más adelante.
Les invito a continuar con la discusión.
martes, junio 14, 2005
"Sociedad del Conocimiento" y Pedagogía Crítica
Mientras construimos una pedagogía crítica propia tenemos que responder a propuestas en la mesa sobre la educación. Todos hemos oído la trillada cantaleta de la "sociedad del conocimiento" y la necesidad de adaptarnos a esa nueva realidad. La UNESCO, el Banco Mundial y otras agencias internacionales promueven constantemente el discurso de la sociedad del conocimiento. Desde ese discurso se nos plantea un dilema: o nos adaptamos a la sociedad del conocimiento o permaneceremos como países atrasados (Beech, 2005). Los funcionarios de nuestros ministerios de educación han comprado ese discurso completo. Una manifestación del síndrome de la “sociedad del conocimiento” es la mistificación de las computadoras y de la internet y sus beneficios, no comprobados, a la educación. Recientemente, unos investigadores alemanes concluyeron, basándose en resultados del estudio PISA, que la disponibilidad de computadoras en el hogar, la dotación en computadoras para las escuelas y el número de horas de uso de las computadoras es inversamente proporcional al rendimiento escolar medido por las pruebas de PISA. Volvamos al tema que nos ocupa.
Beech (2005) sostiene que las políticas educativas implantadas en Nuestra América, adopción servil por nuestros funcionarios de las políticas de la UNESCO y del Banco Mundial entre otros, responden a una lógica equivocada. No se trata de adaptarnos para sobrevivir. Se trata de, como señala Beech (2005), de participar en la construcción de las economías del conocimiento. En el caso específico de Venezuela se nos ha planteado el reto de construir una economía socialista del conocimiento.
En términos generales está discusión nos lleva al asunto del papel de la educación como preservadora de una cultura, en la adaptación a nuevos retos o en la construcción de nuevas realidades sociales y económicas.
Recomiendo la lectura del articulo:
Jason Beech, (2005). Sociedad del conocimiento y política educativa en Latinoamérica: invirtiendo los términos de la relación. Disponible en: http://www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=hemeroteca.
VisualizaArticuloIU.visualiza&articulo_id=8601
Beech (2005) sostiene que las políticas educativas implantadas en Nuestra América, adopción servil por nuestros funcionarios de las políticas de la UNESCO y del Banco Mundial entre otros, responden a una lógica equivocada. No se trata de adaptarnos para sobrevivir. Se trata de, como señala Beech (2005), de participar en la construcción de las economías del conocimiento. En el caso específico de Venezuela se nos ha planteado el reto de construir una economía socialista del conocimiento.
En términos generales está discusión nos lleva al asunto del papel de la educación como preservadora de una cultura, en la adaptación a nuevos retos o en la construcción de nuevas realidades sociales y económicas.
Recomiendo la lectura del articulo:
Jason Beech, (2005). Sociedad del conocimiento y política educativa en Latinoamérica: invirtiendo los términos de la relación. Disponible en: http://www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=hemeroteca.
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