Señalé anteriomente que era necesario estudiar los escritos de Simón Rodríguez de manera crítica, evitando las mistificaciones. Señalaba que en su obra se encuentran pasajes que muestran un pensador conservador dipuesto colaborar en el mantenimiento del orden establecido. En el documento donde Rodríguez presenta su propuesta para escuela de primeras letras en Caracas, él tiene que mantenerse dentro del orden establecido por la Corona en nuestra Provincia y no dudaba en hacerlo. Por ejemplo, es notable las concesiones que Rodríguez hace a la Iglesia Católica. Ya mencioné anteriormente su propuesta de educar a los "pardos y morenos" en escuelas separadas de los blancos. Retomamos primero ese punto y luego volverems al asunto de la Religión en la escuela propuesta por Rodríguez. La educación de los "pardos y morenos" aparece mencionada una vez más por Rodriguez al final de su propuesta de escuela de primeras letras, en una nota marginal. Veamos que planteaba el maestro de nuestro Libertador.
NOTA:
Si atendiendo a la necesidad que igualmente hay de escuelas en que se instruyan los niños pardos y morenos se viene en proceder a su establecimiento: desde luego será muy justo, que se rija, y gobierne por el mismo director, y en los mismos términos. (Rodríguez, 1794)
Retomemos el asunto de la enseñanza religiosa en la escuela de primeras letras. Algunos historiadores y biografos de Simón Rodpríguez lo muestra como un personaje excéntrico e irrespetuoso de las normas establecidas en la sociedda caraqueña. Los escritos del propio Rodríguez y las opiniones oficiales emitidas sobre su persona por el Cabildo caraqueño demuestran lo contrario. Leamos a continuación algunos pasajes de la propuesta de Don Simón para la Escuela de Primeras Letras de Caracas en lo pertinente a la Religión Católica y su papel en dicha escuela
ACTOS PÚBLICOS DE RELIGIÓN
39° Todos los días de precepto en el año deberá cada maestro asistir con sus pasantes y discípulos a la Misa del párroco; los domingos por la tarde a la explicación de la Doctrina que hace el mismo; y para excitarlos a la devoción de la Santísima Virgen convendrá que en los días de sus festividades de reúnan las escuelas por la tarde y llevando con veneración su imagen salgan con sus maestros en un devoto Rosario.
40° Confesarán y comulgarán los que sean capaces una vez al mes, y para esto elijirán el Domingo que en sus parroquias esté dedicado al Santísimo Sacramento a cuya función asistirán todos.
(...)
FIESTAS
49° Todos los años se realzarán dos, una en honor de Nuestra Señora en su Purísima Concepción (bajo cuyo título se le han de dedicar las escuelas) y otra en obsequio de San Casiano.
50° Para ellas contribuirán cada discípulo con dos reales al año, cada maestro con cinco pesos y el director con diez, y correrá con el gasto.
(...)
51° Lo que sobrare se aplicará al gasto que se haga en sacar los rosarios en las festividades de Nuestra Señora.
(...)
DOTACIONES
(...)
Considérese que los maestros llevan una tarea extraordinaria, y que en ella hacen un particular servicio a Dios, al Rey, a la Patria y al Estado; y no es menester más razón para que se les asegure una recompensa proporcionada a su mérito. (...)
NOTA: Todas las citas anteriores son tomadas de Estado actual de la escuela demostrado en seis reparos, 1794.
lunes, diciembre 12, 2005
jueves, diciembre 08, 2005
Ideas de Simón Rodríguez (1)
Como anuncie en una entrada anterior, me interesa promover el estudio de las obras originales de Simón Rodríguez, Simón Bolívar y Ezequiel Zamora con el fin de determinar ideas revolucionarias que nos sean de utilidad hoy en día para la construcción de una pedagogía revolucionaria. Parte de ese proceso pasa por reconocer que en sus escritos se encuentran ideas nada revolucionarias, más bien conservadoras. Se requiere por tanto detectar también esas ideas y discutirlas. Se necesita reconocer que no todos sus escritos son revolucionarios. Se requiere ser cuidadoso al afirmar que el pensamiento pedagógico, como un todo, de Simón Rodríguez era revolucionario. Veremos a continuación algunos pasajes de una de sus obras donde se evidencia que no pudo escapar a las ideas dominantes de su época, las ideas de la clase dominante. Esto no desvaloriza su obra, ni su importancia para nosotros, sólo permite valorarla adecuadamente sin mistificaciones.
Estado actual de la escuela y nuevo establecimiento de ella, Simón Rodríguez, Caracas, 1794
Las artes mecánicas están en esta ciudad y aun en toda la Provincia, como vinculadas en los pardos y morenos. Ellos no tienen quien los instruya; a la escuela de los niños blancos no pueden concurrir; la pobreza los hace aplicar desde sus tiernos años al trabajo y en él adquieren práctica, pero no técnica; (...)
¿Qué progreso han de hacer estos hombres, qué emulación han de tener para adelantarse, si advierten el total olvido en que se tiene su instrucción? Yo no creo que sean menos acreedores a ella que los niños blancos. Lo primero porque no están privados de la Sociedad. Y lo segundo porque no habiendo en la Iglesia distinción de calidades para la observancia de la Religión tampoco debe haberla en enseñarla. Si aquellos [los blancos, JM] han de contribuir al bien de la Patria ocupando los empleos políticos y militares, desempeñando el ministerio eclesiástico, etc., éstos [los pardos y morenos, JM] han de servirla con sus oficios no menos importantes; y por lo mismo deben ser igualmente atendidos en la primera instrucción. Mejor vistos estarían y menos quejas habría de su conducta si se cuidase de educarlos a una con los blancos aunque separadamente. (p. 201)
Modo de incorporar los discípulos en las escuelas
27° Sólo los niños blancos podrán ser admitidos y esto lo harán constar presentando certificación de su Bautismo al acto de la matrícula. (p. 213)
Estado actual de la escuela y nuevo establecimiento de ella, Simón Rodríguez, Caracas, 1794
Las artes mecánicas están en esta ciudad y aun en toda la Provincia, como vinculadas en los pardos y morenos. Ellos no tienen quien los instruya; a la escuela de los niños blancos no pueden concurrir; la pobreza los hace aplicar desde sus tiernos años al trabajo y en él adquieren práctica, pero no técnica; (...)
¿Qué progreso han de hacer estos hombres, qué emulación han de tener para adelantarse, si advierten el total olvido en que se tiene su instrucción? Yo no creo que sean menos acreedores a ella que los niños blancos. Lo primero porque no están privados de la Sociedad. Y lo segundo porque no habiendo en la Iglesia distinción de calidades para la observancia de la Religión tampoco debe haberla en enseñarla. Si aquellos [los blancos, JM] han de contribuir al bien de la Patria ocupando los empleos políticos y militares, desempeñando el ministerio eclesiástico, etc., éstos [los pardos y morenos, JM] han de servirla con sus oficios no menos importantes; y por lo mismo deben ser igualmente atendidos en la primera instrucción. Mejor vistos estarían y menos quejas habría de su conducta si se cuidase de educarlos a una con los blancos aunque separadamente. (p. 201)
Modo de incorporar los discípulos en las escuelas
27° Sólo los niños blancos podrán ser admitidos y esto lo harán constar presentando certificación de su Bautismo al acto de la matrícula. (p. 213)
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