jueves, julio 27, 2006

Educación bajo el control de los trabajadores

No he encontrado en los trabajos de Marx ninguna declaración a favor de la educación en manos del Estado. En uno de los documentos clave del marxismo, El Manifiesto Comunista, sus autores proponen diez medidas que podrían ponerse en práctica en los países avanzados. Precisamente el punto diez se refiere a la educación. Textualmente dice lo siguiente:

10. Educación pública y gratuita de todos los niños; abolición del trabajo de éstos en las fábricas tal como se practica hoy; régimen de educación combinado con la producción material, etc., etc. (Marx y Engels, 1872/1975, p. 60)

Creo necesario aclarar antes de seguir que “Educación pública y gratuita” no significa “Educación en manos del Estado”. En otras medidas incluidas en esa lista antes mencionada, Marx y Engels se refieren específicamente a asuntos que deberían estar bajo el control directo del Estado. Entre esos asuntos encontramos centralización del crédito, los medios de transporte y las empresas fabriles. Entre ellos no fue incluida la educación.

Marx fue mucho más explícito en su Crítica del Programa de Gotha, donde afirmó:

Eso de “educación popular a cargo del Estado”, es absolutamente inadmisible. ¡Una cosa es determinar, por medio de una ley general, los recursos de las escuelas públicas, las condiciones de capacidad del personal docente, las materias de enseñanza, etc., y velar por el cumplimiento de estas prescripciones legales mediante inspectores del Estado, como se hace en los Estados Unidos, y otra cosa, completamente distinta, es nombrar al Estado educador del pueblo! Lejos de esto lo que hay que hacer es substraer la escuela a toda influencia por parte del Gobierno y de la Iglesia. Sobre todo en el Imperio prusiano-alemán (y no vale salirse con el torpe subterfugio de que se habla de un “Estado futuro”; ya hemos visto lo que es éste), es, por el contrario, el Estado el que necesita recibir del pueblo una educación muy severa. (Marx, 1875/1979, p. 31)

Esta última idea de Marx, que el Estado necesita ser educado por el pueblo, está estrechamente relacionada con las ideas expresadas por él en la tercera Tesis sobre Feuerbach, publicadas por primera vez en 1888, la cual dice:

La teoría materialista de que los hombres son producto de las circunstancias y de la educación, y de que, por tanto, los hombres modificados son producto de circunstancias distintas y de una educación modificada, olvida que son los hombres, precisamente, los que hacen que cambien las circunstancias y que el propio educador necesita ser educado. Conduce, pues, forzosamente, a la división de la sociedad en dos partes, una de las cuales está por encima de la sociedad (así, por e., en Roberto Owen).

La coincidencia de la modificación de las circunstancias y de la actividad humana sólo puede concebirse y entenderse racionalmente como práctica revolucionaria. (Marx, 1845/1978, p. 55)

Hay otra idea de Marx que encuentro interesante tomar en cuenta para la discusión sobre la necesidad de tener una educación en manos de la clase trabajadora. Citare una vez más a Marx textualmente.

Las ideas dominantes en cualquier época no han sido nunca más que las ideas de la clase dominante. (Marx y Engels, 1872/1975, p. 58)

Hagamos un resumen de las ideas hasta ahora expuestas. El programa esbozado en El Manifiesto Comunista no incluye una educación en manos del Estado, en otros documentos se critica explícitamente la idea de una educación en manos del Estado, es más, se afirma categóricamente que el educador, el Estado necesita ser educado por el pueblo. Por último, tenemos que las ideas dominantes en una época determinada son las ideas de la clase dominante.

Tomando como punto de partida las ideas antes esbozadas, tendríamos que es necesario establecer una red de escuelas en manos de los trabajadores. Estas escuelas serían financiadas por el Estado, incluso podrían ser supervisadas por él. Sin embargo, no se trata de aceptar que el Estado se erija, por encima de la sociedad, como educador de los hijos de los trabajadores.

La escuela para los hijos de los trabajadores, y bajo el control de estos últimos, serviría como arena donde se libren luchas culturales, como una expresión de la lucha de clases, donde se conteste la influencia de las ideas dominantes, es decir, las ideas de la clase dominante. Es necesario aclarar que no se trata de formar revolucionarios a través de la escuela, esto se logra sólo por medio de la práctica revolucionaria. Se trata de educar a los hijos de los trabajadores desde la perspectiva del interés de la clase trabajadora, desde una perspectiva que no es la impuesta por el Estado, es decir por las ideas de la clase dominante. Un ejemplo de red de escuelas fuera de la influencia del Estado está en proceso en los territorios dominados por los Zapatistas en México.

El tema sobre cómo estarían organizadas esas escuelas, quién, cómo y qué se enseñaría en esas escuelas bajo el control de los trabajadores lo discutiremos en un próximo artículo. Aclaro que sólo esbozo algunas ideas, sólo ofrezco elementos para una conversación, porque creo que serán los trabajadores los autores y actores de su propia escuela.

martes, julio 18, 2006

Realismo Crítico

Recientemente me encontré con unos escritos sobre el realismo crítico. En particular con algunos trabajos basados en el realismo crítico desarrollado por Roy Bhaskar. Al parecer, el realismo crítico presenta unas propuestas interesantes para la elaboración de una pedagogía revolucionaria. En especial para lo que tiene que ver con una metodología de investigación y con la transformación social. Invito a los amigos y amigas de Pedagogía Revolucionaria para que lean sobre este tema y discutamos sus implicaciones.